Información de interés

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Infecciones respiratorias y vacunas

Con el inicio de la temporada de invierno se incrementan los casos de enfermedades del sistema respiratorio. Dentro de estas problemáticas se encuentran la gripe, infecciones por neumococo, otros virus como sinsicial respiratorio que se transmiten de persona a persona, a través de las secreciones respiratorias que las personas infectadas expulsan al toser, hablar o estornudar, pudiendo mantenerse en el ambiente por horas. Por este motivo, aconsejamos extremar los cuidados y adquirir ciertos hábitos saludables para prevenir estas enfermedades:

  • Lavarse las manos de manera frecuentemente.
  • No fumar, porque el tabaquismo nos hace más susceptibles a estas enfermedades.
  • No tener contacto con personas que estén enfermas.
  • Usar un pañuelo o cubrirse en la parte interna del codo para estornudar, evitando el contacto con la boca y la nariz.
  • Lo más importante es recibir la vacunación anual contra la gripe y la vacuna antineumocóccica, incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación.
  • Ventilar bien la casa cuando sea posible.
  • Consulta en forma precoz al médico, NO automedicarse.

Las vacunas han demostrado ser una excelente estrategia para reducir la morbimortalidad en infecciones respiratorias, con un perfil de seguridad adecuado.

Por otro lado, se debe mantener la vigilancia epidemiológica de los agentes inmunoprevenibles para conocer su circulación temporal, de manera de establecer directrices adecuadas de edad y esquemas de vacunación para la población.

La Campaña de Vacunación busca concientizar sobre la importancia de la vacunación y los cuidados específicos contra las enfermedades respiratorias como gripe y neumonía.

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se producen de 3 a 5 millones de casos de enfermedad grave y 250.000 a 500.000 muertes por influenza. Tienen mayor riesgo de hospitalización, complicación y muerte los grupos de alto riesgo, entre los que se encuentran los niños pequeños, embarazadas, ancianos y enfermos crónicos.


¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad respiratoria, generalmente benigna, causada por el virus de la influenza. Los serotipos A y B son los que más frecuentemente producen enfermedad en el ser humano. El virus se caracteriza por sufrir constantemente variaciones antigénicas dentro del mismo tipo de Influenza A o B, lo que resulta en nuevas cepas que son las causantes de las epidemias estacionales.

En la Argentina, el virus de la gripe está presente durante todo el año, aumentando progresivamente su circulación durante los meses de otoño – invierno, pudiendo sus picos de actividad ser más precoz o más tardía.


¿Cuáles son los síntomas?

  • Fiebre alta.
  • Tos seca.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Decaimiento.

Estos síntomas tardan de 1 a 4 días en aparecer (período en que también se transmite la infección) y pueden durar hasta 2 semanas.


¿Por qué debo vacunarme todos los años?

La mejor medida de prevención y la más importante es la inmunización a través de la vacuna antigripal. Su importancia radica en la posibilidad de prevenir complicaciones (neumonía, bronquitis, sinusitis), que empeoren enfermedades crónicas (insuficiencia cardíaca, asma, diabetes) y la mortalidad asociada a esta enfermedad contribuyendo a limitar la circulación viral en la comunidad. Su incorporación en el Calendario Nacional de Vacunación en Argentina tiene como propósito disminuir la internación, complicaciones, secuelas y mortalidad en la población en riesgo.

Debido a que la cepa del virus se modifica cada año, las defensas adquiridas mediante la vacuna sólo son útiles para ese año. Por este motivo, es necesario colocarse anualmente la vacuna anticipándose a los meses de mayor circulación del virus. La protección se obtiene aproximadamente entre 7-10 días de aplicada la vacuna.


¿Quiénes son las personas con factores de riesgo que deben vacunarse?

  • Bebés entre 6 y 24 meses.
  • Embarazadas en cualquier momento de la gestación.
  • Puérperas hasta el egreso de la maternidad (si no se vacunaron durante el embarazo).
  • Niños a partir de 2 años con factores de riesgo.
  • Adultos mayores de 65 años.
  • Trabajadores de la salud.
  • Adultos con factores de riesgo (enfermedades respiratorias u otras enfermedades crónicas o graves).

Es importante saber que todos pueden recibir esta vacuna, exceptuando personas que presentan fiebre, antecedentes del síndrome de Guillén Barré o reacción alérgica grave con dosis previa a alguno de sus componentes o debido a la ingesta de huevo. En estos casos, es importante contar con la opinión del médico de cabecera del paciente.


¿Existen efectos adversos?

En algunos casos, dentro de las primeras 48 a 72 horas puede aparecer enrojecimiento, hinchazón y dolor en el sitio de aplicación. Con menor frecuencia, puede provocar fiebre y decaimiento.


¿Qué es el neumococo?

Las infecciones por neumococo son enfermedades provocadas, como su nombre lo indica, por una bacteria denominada neumococo. Este agente es el causante frecuente de otitis media aguda y suele complicarse con una infección viral previa, produciendo enfermedades graves como meningitis, sepsis (infección generalizada) y neumonía, entre otras.


¿Cuáles son los principales síntomas?

Los síntomas dependen de la parte del cuerpo que está infectada.

Neumonía:

  • Fiebre alta.
  • Tos seca o con secreciones.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en el tórax durante la respiración.

Bacteremia y sepsis (infección grave en la en la sangre):

  • Fiebre alta.
  • Malestar general.
  • Escalofríos.
  • Dolores musculares.
  • Náuseas.
  • Vómitos.

Meningitis (infección del sistema nervioso central):

  • Fiebre alta.
  • Dolor de cabeza.
  • Malestar general.
  • Intolerancia a la luz.
  • En los lactantes puede provocar rechazo del alimento, llanto inconsolable y marcada tendencia al sueño.

Importante: ante la aparición de cualquiera de estas manifestaciones y síntomas es necesario consultar a un especialista para recibir atención médica adecuada.


La importancia de la vacunación

Es necesario saber que el 80% de estas infecciones afecta a menores de 2 años. Esta problemática es la segunda causa de meningitis en la población de niños menores de 4 años y la primera de neumonía y meningitis en adultos. Estas infecciones graves pueden afectar a personas sanas, aunque son más frecuentes en los inmunocomprometidos. Por eso es importante aplicarse el esquema adecuado de vacunación para prevenir esta enfermedad.


¿Quiénes son las personas con factores de riesgo?

  • Adultos mayores de 65 años.
  • Niños menores de 2 años.
  • Personas con enfermedades crónicas (enfermedad pulmonar incluyendo el asma, diabetes, alcoholismo, enfermedad crónica del hígado).
  • Personas que no tienen bazo (esplenectomizado).
  • Personas con las siguientes enfermedades: Hodgkin, linfoma, mieloma múltiple, enfermedad renal, implantes cocleares o fugas de líquido cerebroespinal.
  • Personas bajo tratamiento de quimioterapia.
  • Personas infectadas con el virus del VIH.
  • Personas que viven en entornos o ambientes sociales de alto riesgo (asilos de ancianos o centros de atención a largo plazo).
  • Personas fumadoras.


Departamento Cientifico
PREVIVAX, Especialistas en vacunación